Marcelo Zalayeta está en el ojo de la tormenta, una vez consumada su expulsión ante Wanderers, que lo margina del próximo clásico. El ex delantero de la selección, afirmó que le causan gracia todos los comentarios que aseguran que se hizo expulsar para no afrontar el decisivo partido. "Me siento ingenuo", declaró un Zalayeta arrepentido.
"Siento una tristeza enorme por no poder estar en el partido clásico y por la expulsión", lanzó la pantera negra al programa "Fútbol a lo Peñarol" emitido por la Radio 1010.
"Este partido para mí era importantísimo, no solo porque es el clásico, sino porque nos estamos jugando el campeonato. En este momento me siento un angelito, porque no soy un futbolista al que le saquen tarjetas rojas. No sé como mirar a la cara a mis compañeros, siento un poco de vergüenza, me siento ingenuo, pero al mismo tiempo no voy a resolver nada. Cuando vuelva, estaré a disposición. Espero que haya un clásico para mí en el Clausura porque no tengo intenciones de irme de Peñarol. Vine a ser campeón, no a estar medio año", sumó.
El delantero de largo recorrido en el fútbol europeo afirmó que le causan mucha gracia todos los comentarios que le llegan sobre su premeditada expulsión del domingo: "No escuché nada, pero me llegan mensajes de amigos que me causan gracia. La gente sabía del equipo que yo era hincha cuando llegué por primera vez a Peñarol, pero en ese momento (1997) elegí Peñarol porque pensé que era el más grande del Uruguay. Después viví cosas que me hicieron hacerme hincha rabioso de Peñarol. Igual, entiendo que se armen estas cosas, como que me hice echar para no jugar. La gente en el momento de calentura entra en ese juego, pero se tiene que acordar de lo que le di a Peñarol: jugué clásicos, hice goles, los grité… Me causa gracia, pero sé como es el juego y sé que la gente es fácil de influenciar".(urugol)
"Siento una tristeza enorme por no poder estar en el partido clásico y por la expulsión", lanzó la pantera negra al programa "Fútbol a lo Peñarol" emitido por la Radio 1010.
"Este partido para mí era importantísimo, no solo porque es el clásico, sino porque nos estamos jugando el campeonato. En este momento me siento un angelito, porque no soy un futbolista al que le saquen tarjetas rojas. No sé como mirar a la cara a mis compañeros, siento un poco de vergüenza, me siento ingenuo, pero al mismo tiempo no voy a resolver nada. Cuando vuelva, estaré a disposición. Espero que haya un clásico para mí en el Clausura porque no tengo intenciones de irme de Peñarol. Vine a ser campeón, no a estar medio año", sumó.
El delantero de largo recorrido en el fútbol europeo afirmó que le causan mucha gracia todos los comentarios que le llegan sobre su premeditada expulsión del domingo: "No escuché nada, pero me llegan mensajes de amigos que me causan gracia. La gente sabía del equipo que yo era hincha cuando llegué por primera vez a Peñarol, pero en ese momento (1997) elegí Peñarol porque pensé que era el más grande del Uruguay. Después viví cosas que me hicieron hacerme hincha rabioso de Peñarol. Igual, entiendo que se armen estas cosas, como que me hice echar para no jugar. La gente en el momento de calentura entra en ese juego, pero se tiene que acordar de lo que le di a Peñarol: jugué clásicos, hice goles, los grité… Me causa gracia, pero sé como es el juego y sé que la gente es fácil de influenciar".(urugol)




